Historia del Futbol Americano Soldados de Chicago

LA TRIBU MEXICANA QUE DIO ORIGEN A LOS SOLDADOS DE CHICAGO (Por Omar Ureña)

Por Omar Ureña

Logan Square, Chicago, IL. Los Soldados de la Chicago Tochito Academy es el primer equipo de fútbol americano en modalidad bandera, que desde Estados Unidos, rinde homenaje a uno de los equipos más ganadores en la historia del fútbol americano de México. Los Soldados de Chicago honran a un grupo de jóvenes guerreros que se forjaron en las aulas y el emparrillado en los años 1950 ‘s en la Cd. de México, construyendo los ideales de su escuela enclavada en la calle de Tres Guerras. Para mi padre, el Ing. Rubén Ureña Gómez, estudiante graduado de esa legendaria escuela son:

“Los Cheyennes de Manuel Rodero, quien junto con otros amigos, inició el equipo de fútbol americano representativo de la Escuela Vocacional número dos del Instituto Politécnico Nacional”.

Mi padre jugó como QB y Halfback para Manuel Rodero y es muy importante para él que el legado de su coach y quienes lo ayudaron a edificar un brillante equipo continúe vivo. Así nace en 2021 el equipo de la Chicago Tochito Academy, inspirado en los Soldados “Perro” y honrando a los Cheyennes de la Voca 2 y de la ESIME del IPN. Los Soldados es un programa educativo interdisciplinario bilingüe para enseñar a las niñas y niños de Chicago los fundamentos del fútbol americano bandera. La Chicago Tochito Academy es un proyecto enfocado en la comunidad hispana de Illinois en el que todos son bienvenidos y empodera a niñas y niños en la creación de sus propias historias en el campo como pequeños atletas. El sitio de la academia es Chicagotochito.com.

Los Soldados de Chicago rinden en el estridentista S. XXI un homenaje al emparrillado fabricado con telares de luz eléctrica que encendió los bulbos y transmisores de los estudiantes-jugadores que en 1947 iniciaron su historia ganando sus primeras cinco batallas, entre ellas frente a Chapingo, Attica y Ciencias Biológicas. En categoría juvenil la Voca 2  ya inspiraba miedo a los rivales por su contundencia y disciplina. 

“Desde su inicio mostró buenas hechuras, habiendo coronado su esfuerzo con la obtención del campeonato de grupo en juvenil de 1947”.

La Vocacional número dos estaba cargada con talento académico y atlético. En 1951 estaban decididos a jugar en categoría intermedia para enfrentar a equipos peligrosos como los Escorpiones Rojos de Ingeniería, los Tecolotes de Leyes, y otros que luchaban por sobrevivir como los Broncos de la Nacional de Seguros, las Panteras del Parras y Medicina. Como lo describe Jesús Flores Palafox, en su libro ‘Cheyennes Epopeya’, los pioneros de este equipo como Manuel ‘Gallo’ Rodero, Javier ‘Pipo Bocas’ Vélez , Sergio “Gorda” Torres, Galo Tejeda, Héctor ‘Chino’ Mendoza eligieron el nombre de Cheyennes. La Tribu de de la Voca 2 iniciaba su historia siendo campeón de grupo.

Dos años después los Cheyennes se presentaban con el arrollador fullback #47, Humberto Aréizaga Rojo, quien mordió con furia a los Bulldogs de la Normal con tres touchdowns, en Saltillo casi duplicó la dosis, anotando cinco touchdowns para dominar 46-20 a los Burros Pardos de la Universidad Antonio Narro. Los Cheyennes fueron campeones nacionales invictos en 1953. La tribu de la ‘Dos’ era un trabuco.

Los Soldados de Chicago rinden tributo en el 2021 a la legión guerrera de la tribu Cheyenne, los emblemáticos Soldados “Perro”. La disciplina, coraje y espíritu que mostraban los guerreros Cheyenne ataviados con cabezas y hocicos de perro, quienes en un tono performativo, se desenvolvieron en personajes de guerra furiosos. La casta de los guerreros Cheyenne, empapados de orgullo para proteger su nación con un ejército de soldados bravos como perros en rituales parecidos a los de los Cheyennes novatos de la Voca 2, a quienes se les rasuraba la cabeza dejando una franja de pelo al estilo ‘Mohawk’, distinción que inspiraba respeto en la comunidad civil y estudiantil en el centro de la Cd de México y en los alrededores del Cerro del Chiquihuite.

Cheyennes de la Voca 2 del IPN , campeones categoría juvenil, 1959 (Colección Ruben Ureña Gómez/Copyright Gráfico Sports) 

Los Cheyennes del IPN continuaron ganando campeonatos de forma consecutiva en categoría juvenil e intermedia. Manuel Rodero dejó un sabor amargo a los equipos que venció, como el té que los veteranos Cheyennes le daban a beber a los novatos. La tribu guinda se partía la cara por saborear las mieles de la victoria. El nombre de guerra ebullía en su sangre, eran excelentes estudiantes, que movidos por la pasión por la tecnología, se enfrascaban en debates con los sueños eléctricos de mejorar a México mediante la ingeniería, al mismo tiempo que buscaban la perfección en el emparrillado. 

En 1956 los Cheyennes radiaron su poder electromagnético, dominando en uno de los juegos más difíciles a las Iguanas del Internado del IPN, a quienes vencieron de forma heroica 22-18 con touchdown de Guillermo Aréizaga. Llegaron las temporadas de 1958. Mi padre al igual que uno de sus hermanos del alma, Salvador “Pipo” Vélez, fueron parte del equipo de Juvenil que blanqueó 33-0 a la Voca 3 y embistió a los Toros Salvajes de Chapingo 40-0. Los héroes de ese año fueron Francisco Fonseca, Francisco Jasso, Mario ‘Napo’ Martínez, Ernesto Rivera y Maclovio del Olmo. 

“Siete campeonatos conseguidos en siete años… y se forjó la leyenda. Producto de la mezcla y cultivo de varios elementos de alta calidad, se fueron teniendo resultados victoriosos que fueron cayendo mes tras mes, año tras año, llegando con su equipo juvenil de 1958, a ganar el campeonato sin perder un sólo juego y sin recibir un sólo punto en contra.”

Rubén Ureña Gómez, QB #17, al frente de la ofensiva de los Cheyennes previo a un juego en 1958
(Colección Ruben Ureña Gómez/Copyright Gráfico Sports)

En la semifinal de intermedia de 1958 la tribu venció 36-7 a Medicina Rural con anotaciones de César Rojas Hernández y el espectacular #21 German García Pinto. A la semana siguiente Cheyennes electrocutó a Ingeniería 54-6 en el juego de campeonato de 1958. Las jugadas electrizantes del centro y linebacker #55, Carlos Díaz Ibarra, lo llevaron a ser elegido el jugador más valioso, él, junto con Sergio Armenta, Orlando Camacho, Sergio Cuevas, Cornelio Chit, Daniel ‘Tacuche” Hernández, Héctor Palma, Alfonso Portugal, Ernesto Quezada y otros Cheyennes más, dieron ese año el salto a liga mayor.

Los guerreros que nacieron en la Vocacional 2 y maduraron como hombres en la Escuela Superior de Ingeniería Mecánica y Eléctrica del IPN convirtieron sus jugadas en proezas heroicas. El 19 de septiembre de 1958 la tribu de Zacatenco peleó en el Estadio Orange Bowl de Miami una de las batallas más sangrientas en la Guerra Cheyennes-Miami contra el equipo novato de los Huracanes y que fue empatada a 14. Al concluir el juego el coach Andy Gustafson fue a los vestidores de los Cheyennes a felicitar a Rodero y sus muchachos. El Poli Blanco regresó a México y fue campeón nacional y así los Cheyennes fueron amos del fútbol americano de México en juvenil, intermedia y liga mayor. 

Cheyennes del IPN, campeones nacionales de liga mayor 1958, 1962
(Colección Ruben Ureña Gómez/Copyright Gráfico Sports)

De 1956 a 1960 la tribu verde y guinda registró en intermedia 31 victorias al hilo y su 9o campeonato de grupo. El equipo de Juvenil en 1960 llegó también a 9 campeonatos. 

 “Convirtiéndose esto en una buena costumbre, que los llevó a coronarse en 9 ocasiones, implantando un récord, un hecho que enorgullece a todos los jugadores que participaron en esta proeza.”

Siendo inspirados por la Tribu Cheyenne, los Soldados de Chicago se enfocan en desarrollar las habilidades atléticas de niñas y niños. El objetivo de la Chicago Tochito Academy es preparar a sus jugadores en su camino para practicar deportes en sus escuelas a un alto nivel para que puedan competir por becas para jugar y estudiar en la universidad, tanto en Estados Unidos como en México. Los Soldados cuentan en México con organizaciones aliadas, en Cabo San Lucas con el coach Odin García, fundador de la Cabo Flag Football League y en Cuernavaca, con Emmanuel Jarillo del Club Nacional de Tocho Cuernavaca y la liga binacional ‘Under The Lights Flag Football”. 

Los Soldados de Chicago comienzan oficialmente sus actividades este mes con tres clínicas gratuitas de fútbol americano para niñas y niños de 8 a 13 años en las canchas de Windy City Fieldhouse en Logan Square. Los Soldados establecen un diálogo deportivo de acciones creadas a partir del simbolismo de un equipo del Politécnico de gran tradición como elemento de identidad, honrando a las familias inmigrantes de los Estados Unidos en un sistema de competición como parte de las dinámicas migratorias. 

La emoción de llegar a la zona de anotación y contar las historias que narran cómo se cruzó la línea de gol en la frontera, con el propósito de que las generaciones hispanas del futuro en Estados Unidos valoren el significado del orgullo a base del trabajo de equipo. Los Cheyennes fueron humildes en la victoria y los Soldados de Chicago los recuerdan en un curso sobre la vida a través del fútbol americano y su historia en México. Así es como yo decreto la forma de honrar a mi papá y a sus amados Cheyennes del Instituto Politécnico Nacional.

Sigue a Omar Ureña en Twitter: @omarurena_

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